El plomo se puede encontrar en muchos lugares dentro y fuera de su hogar: en la pintura si su casa fue construida antes de 1978, en la tierra, en la cerámica, los remedios tradicionales y los cosméticos, y en los juguetes y las joyas. Las personas que trabajan con plomo en su trabajo pueden traer plomo al hogar. Infórmese sobre las diferentes fuentes de plomo en y alrededor de su hogar.
Las ollas y platos de cerámica pueden tener plomo en el revestimiento o en la decoración que pueden entrar en los alimentos o bebidas cuando se usan para cocinar, servir o almacenar alimentos.
Cuando está embarazada o amamantando, el plomo en su cuerpo se le puede pasar a su bebé y ponerla en riesgo de sufrir un aborto espontáneo y presión arterial alta.